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Road toll collection
Los sistemas de cobro automático de peajes que utilizan tecnología RFID en carreteras, aeropuertos, túneles y puentes permiten reducir eficazmente el tiempo de viaje y la congestión del tráfico, además de ahorrar combustible y disminuir la contaminación. Como resultado, muchos países están implementando y ampliando activamente estos sistemas.
En general, estos sistemas funcionan mediante una Unidad a Bordo (OBU) instalada en el vehículo, la cual envía múltiples señales inalámbricas activas al pórtico de peaje a medida que el vehículo pasa, lo que permite la verificación del saldo o el cobro automático del peaje.
Algunos países imponen tarifas por uso de carretera y medioambiente a camiones o autobuses transcontinentales que atraviesan su territorio. En estos casos, dichos vehículos requieren terminales de cobro especializados, equipados con baterías de litio para operar durante sus desplazamientos por esas zonas.
Las OBU de peaje automático suelen instalarse en el parabrisas interior o el tablero del vehículo, donde están expuestas a temperaturas que van desde los -40 °C hasta +100 °C o más, además de vibraciones constantes y estrés físico. Las baterías utilizadas en estos sistemas deben funcionar de manera confiable bajo estas condiciones extremas, y solo las baterías Li-SOCl₂ cumplen con estos requisitos.
Como resultado, la mayoría de las OBUs utilizan baterías Li-SOCl₂. Algunos fabricantes también combinan la batería con un condensador en paralelo para mitigar la caída de voltaje común en este tipo de baterías. La vida útil del terminal depende del consumo de corriente, pero generalmente varía entre 5 y 10 años.
XenoEnergy, tras superar rigurosos procesos de aprobación, actualmente suministra baterías Li-SOCl₂ a los principales fabricantes de terminales de cobro de peaje en Estados Unidos y Europa.